Dichosos son loa caminos de la adversidad
- Gerardo Paredes Olvera

- 14 ago 2020
- 3 Min. de lectura
Muchas veces nos hemos y nos vamos a encontrar con dificultades en la vida, y en nosotros va a estar qué tanto nos afectan, si nos derribarán o nos harán más fuertes. Desde mi punto de vista y experiencia, la palabra resiliencia tiene un valor enorme. Para sobre salir a los malos momentos no hace falta más que carácter, algunas veces estos malos momentos nos ayudan a formarlo, pero se necesita de una mente fría para poder decidir tomarlo de la mejor manera.
Muchos coincidimos que precisamente en estos momentos es cuando el ser humano logra sacar lo mejor de sí, si es que puede maniobrar los sentimientos que el fracaso o el quedar varados en malos tiempos pueda ocasionar. Pues es en estos momentos en dónde nuestro instinto de supervivencia da el extra, y nuestra mente nos da un sin fin de salidas, ahí es en dónde vienen las salidas más creativas, pues es la necesidad el motor de ello.
El tomar buenas o malas decisiones por más creativas que parezcan va a depender mucho del tipo de persona que nuestro carácter y formación haya forjado, pero esta incluso científicamente comprobado que en momentos de mucho estrés o peligro el ser humano es capaz de demostrar habilidades y fuerza que nunca había presentado.
Así que tenemos que trabajar en lograr fusionar esa hambre y deseo con las ganas de salir adelante, sin que la necesidad tenga que estar detrás de nosotros. Tenemos que aprender que los malos momentos pasan, por más largos que estos parezcan, y si miramos hacia el final del camino encontraremos que hay un “yo” mucho más fuerte, y por supuesto más sabio, enriquecido por los aprendizajes de las caídas y complementado por la innumerable de variables posibles que ideamos para salir adelante. Y sobre todo no conformarnos, ni quedarnos varados en la zona de confort.
Por cierto, ¿recuerdan a Don Raúl y su esposa Laura?
Después de la llamada recibida por su ex jefe para que regresará a trabajar con él, Don Raúl se sentía angustiado, pues en los últimos meses logro mantenerse con base a su esfuerzo, trabajo, dedicación y al buen sazón de su mujer. Él sabía que para ambos podría ser bueno que el regresará a trabajar, así su esposa se podría concentrar en sus cosas personales y tendría tiempo para ella mientras él trabajaba. Pero a su vez nunca había visto tan ilusionada a Doña Laura.
Don Raúl pidió a su ex jefe unos días para pensar su propuesta, este le dio una semana. Sabían que tenían que seguir trabajando pues acababan de comprar insumos de cualquier manera. Platicando con su esposa, acordaron que trabajarían duro este fin de semana y el lunes platicarían sobre qué era mejor para ambos.
El sábado Don Raúl no podía ocultar su angustia, y veía diferente cada momento en su negocio, disfrutando cada momento y cada cliente. Uno de ellos le comento que en su trabajo hacían evento cada mes, y que muchos estarían encantados de disfrutar las delicias que ellos preparaban, pues recordemos que aunque ahora estaban enfocados en la carne asada, el menú inicial era amplio y se enriquecía por las salsas de Doña Laura. Don Raúl olvido por un momento su pendiente y le dijo que él encantado lo haría, este cliente le pregunto si ellos facturaban, en ese momento Don Raúl aterrizo, y le respondió que no, y que la verdad desconocía de todo tema fiscal, para él era algo que hasta miedo le provocaba.
Este cliente le dio a Don Raúl el contacto de un amigo que le podría ayudar, Don Raúl se decidió y le habló, pues no quería quedarse con la espinita del qué hubiera sucedido. Le asesoraron y acompañaron en todo momento, logró gestionar una fan page de Facebook, casi llora cuando vio el nombre de su negocio en google maps, empezó a tener más clientes y atender más y más eventos, pues en su nicho de mercado algunas empresas que se dedicaban a los banquetes y comidas habían quebrado, pero él desde la necesidad logró encontrar la salida. Logró reinventarse y evolucionar en dos ocasiones, la primera cuando detecto que podían potenciar los talentos de su mujer en la cocina, y la otra dejándose orientar para echar a andar un negocio que hoy da empleo a cerca de 25 personas de manera directa y otras tantas indirectas. Don Raúl le dio las gracias a su ex jefe, y cuando le dio las razones éste le felicito e incluso en la actualidad es su cliente. Y Don Raúl y Doña Laura lograron encontrar en Carmal el apoyo que necesitaban, para ser hoy un negocio más que establecido.
J. Gerardo Paredes Olvera



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